Mostrando las entradas con la etiqueta actitud de práctica. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta actitud de práctica. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de febrero de 2022

Reflexión: Actitud de práctica - T K Chiba Sensei

Reflexión: Actitud de práctica - T K Chiba Sensei

(*Traducción espontánea del editor)



“Cuando falta la actitud de principiante (Shoshin) y la atención a la conducta correcta en el dojo, ensuciamos las aguas puras del aikido con nuestros motivos y agendas distorsionadas. Fíjese en los pequeños detalles de su práctica y permítase fallar. Su ego no querrá que falle, insistirá en verse bien y no quiere parecer fracasado; esto es una trampa, haga lo opuesto de lo que le dice y disfrute de su trabajo en el dojo sin conceptos de éxito o fracaso. La humildad es esencial y todos nosotros debemos rompernos antes de rehacernos, el proceso puede ser fácil o difícil. Reflexione sobre ello”.

T. Chiba Sensei


---

(*Texto original)

"Without Shoshin and attention to correct conduct in the dojo, we muddy the pure water of Aikido with our distorted motives and agendas, Watch the smallest details in your practice and allow yourself to fail. Ego will not want you to fail, it insists on looking good and does not want to appear a failure, this is a trap - do the opposite of what it tells you and enjoy all of your efforts in the dojo without concepts of success and failure. Humility is essential and we all must be broken down in order to be rebuilt, this process can be made easy or hard. Reflect." 

T. Chiba Sensei


martes, 30 de septiembre de 2014

Actitud e intención en la práctica: Proyección del ki como guardia frente al adversario

ACTITUD E INTENCIÓN EN LA PRÁCTICA:

PROYECCIÓN DEL KI COMO GUARDIA FRENTE AL ADVERSARIO
Por Fernando Valero Cardona, 
Tomado de la web



Cuando vemos el trabajo de los grandes Maestros nos llega la sensación de que el Aikido es absorción, no enfrentamiento, plasticidad, dejar pasar. Y efectivamente es así.

El propósito del entrenamiento es tensar lo flojo, fortalecer el cuerpo y pulir el espíritu”(O’Sensei).

Si bien este es el fin que los que practicamos y enseñamos Aikido tenemos, debemos ser conscientes de que existe un camino previo de práctica esforzada. Un largo tiempo de estudio que nos proporciona, a través de las sensaciones del cuerpo, la capacitación física y mental necesarias para transformar una intención de ataque en una situación de natural armonía.

Muchos de nuestros alumnos de medio y bajo grado trabajan imitando la naturalidad de los grandes Maestros. Pero su intención, sus movimientos y, en definitiva, su técnica están vacíos. No hay distancias. No existe la proyección del ki. Las guardias son complacientes y en muchas ocasiones la eficacia de la técnica seria nula frente a un ataque real.

Nada más lejos de mi intención que dirigir la práctica hacia el embrutecimiento o la competitividad entre practicantes, sino el fortalecer el trabajo de base. La capacitación de cuerpo y mente para asumir el ataque de un adversario. Enfrentarse a sus consecuencias y ser capaces, por ello, de transformarlo en un movimiento Único en el que se funden ataque y técnica.

Para poder iluminar el Sendero es necesario estar preparado para recibir el noventa y nueve por ciento del ataque enemigo y enfrentar el rostro de la muerte”. (O’Sensei).

Una de las principales bases a las que hay que prestar gran atención es a la proyección continuada del ki…. “KOKYU RYOKU”, que debe estar presente en el total proceso de ejecución de una técnica. También en su inicio.

La ejercitación del ki y su fluir continuo en la ejecución de las técnicas es una constante de trabajo en todos los grandes Maestros.

O’Sensei decía a este respecto:

“Un trabajo de tres días no es más que un trabajo de tres días, un trabajo de un año no es más que un trabajo de un año, un trabajo de diez años almacena la fuerza de diez años.”

Esta ejercitación del ki, a través del “ KOKYU-UNDO” nos proporciona, conjuntamente con “SHISEI” (posición, actitud, postura) , el KAMAE principal en Aikido. Un kamae que contiene a la vez las fuerzas del ki y la capacidad de percibir todos los detalles y que nos permite , en relación a AITE, tomar la posición más ventajosa.

“Una buena postura refleja la actitud correcta de la mente”.(O’Sensei)

Igualmente, en el ataque, la intención del atacante debe ser motivo de estudio. Vemos practicantes que reflejan en su trabajo como Ukes una actitud complaciente, como si pensaran “me toca caer”, y atacan a su adversario como proporcionándoles un maniquí al que proyectar hasta que cambie el turno de ataque. Su actitud no busca ni estudia el ataque. No revisa si la distancia es propicia, la guardia correcta o si su golpe sería efectivo si lo continuara hasta su máxima expresión. Sólo cae, o se tira que es peor.

En el estudio del ataque no es necesario dañar al compañero en el transcurso del ejercicio. El atacante siempre debe ser consciente del grado de su compañero y del momento de la práctica y no impedir su estudio. Pero si no existe un ataque real, la técnica tampoco es posible.

“Cuando se adelanta un oponente, enfréntalo y salúdalo; si intenta retroceder, déjalo seguir su camino”. (O’Sensei)

Así, desde la primera acción del contrario y saliendo en diagonal de la línea de ataque imaginaria para dejar el espacio al atacante, proyectamos nuestro ki contra la intención del atacante, sobre su centro.

Desde el mismo instante en que el atacante manifiesta su intención, la proyección de nuestro ki, fluyendo por nuestros brazos y dedos, debe constituirse como nuestra primera y única guardia. Consistente, poderosa, pujante y siempre dirigida al centro de equilibrio de nuestro adversario.

Frente a un ataque inesperado, el fluir del ki se convierte en escudo defensivo y arma de contraataque al mismo tiempo.

Tu espíritu es el verdadero escudo”
“Continuamente los oponentes nos confrontan pero en realidad no hay allí oponente alguno. Entra profundamente en el ataque y neutralízalo atrayendo la fuerza que va en dirección errada hacia tu propia esfera”(O’Sensei)

No importa la opción de ataque del adversario. Nuestro ki, dirigido desde nuestro centro hacia su centro en el tiempo y distancia adecuado, impide la entrada del ataque y un contacto inicial que determinará la continuación armónica de la técnica.

En nuestras técnicas entramos completamente, nos mezclamos en totalidad y controlamos con firmeza un ataque. La fuerza se encuentra cuando el ki es estable y está concentrado; la confusión y la malicia surgen cuando el ki se estanca” (O’Sensei)

Una vez iniciado el ataque y proyectado nuestro ki sobre el adversario, se produce un punto de contacto con el atacante. Punto que no debe provocar bloqueos , ya que esto evitaría el fluir natural del ki, y es este fluir natural el que permite encontrar las direcciones de trabajo en unión con el atacante.

Ya sea continuando en omote sobre la misma dirección en sutji ashi o ajumi ashi, cambiando la dirección con los tenkans, o variando las guardias adelante o atrás, nuestro ki debe seguir fluyendo desde nuestro centro sobre el centro del adversario, haciéndolos uno sólo.

Nuestro centro proporciona el ki que, principalmente, fluye a través de nuestros brazos, los cuales no van dando bandazos a un lado y otro empujando y saliendo de nuestro eje. Es el desplazamiento de nuestro centro el que determina la nueva posición de unos brazos que no dejan de proyectar el ki, dando acomodo a los mismos para realizar la técnica más adecuada.

La clave de la técnica es mantener manos, pies, y caderas derechos y centrados. Si estás centrado, puedes moverte con libertad. El centro de tu cuerpo es el vientre; si tu mente también está allí, tienes la victoria asegurada en toda acción” (O’Sensei)

Una vez adquirida una buena base en la guardia que proporción una correcta proyección del ki, podremos evolucionar en trabajos más sutiles, en movimientos más ligeros y anticipativos, siguiendo el proceso natural de aprendizaje: ko tai (estado sólido), ju tai (estado fluido), eki tai (estado líquido) y ki tai (estado gaseoso).

KO TAI: Primer nivel de trabajo, sólido y preciso. La fuerza física se emplea sinceramente. Las técnicas se ejecutan con precisión.

JU TAI: Frente a un ataque pujante, movimientos relajados y sin contracciones inútiles.

EKI TAI: El sentido de la anticipación permite fluir con el ataque.

KI TAI: Sólo ofrecemos la posibilidad del ataque  y envolvemos a uke  con la acción del ki sin necesidad del contacto.

En tu adiestramiento, no te apresures, ya que dominar lo básico y llegar al primer peldaño lleva un mínimo de diez años. Nunca te imagines ser maestro de la perfección que todo lo conoce; debes continuar tu entrenamiento diario junto a tus amigos y discípulos y proseguir juntos en el Arte de la Paz.” (O’Sensei)



Eventos y Actividades