martes, 25 de julio de 2017

Cuatro mentiras y una gran verdad sobre los grados


Cuatro mentiras y una gran verdad sobre los grados

Tomado de: Blog de Artes Marciales Kidokan

Juan Antonio García Ruiz, Exclusivo MasTKD





 

 

El tema de los grados es un asunto bastante controvertido en el mundo no solo del Taekwondo sino de las artes marciales en general. Cada artista marcial hace una valoración personal de la importancia que pueda tener un grado, pero existen ciertas corrientes de pensamiento, en ocasiones erróneas. Queremos poner de manifiesto cuatro cuestiones que a veces se dan por ciertas, y mostrar, tras un breve análisis, que tal vez y a nuestro juicio, no lo son. Completaremos esta reflexión con lo que consideramos una de las pocas afirmaciones ciertas que pueden hacerse en relación a los grados.

1. El Cinturón Negro acredita la maestría

Rotundamente falso. El neófito puede tender a pensar que un Cinturón Negro de cualquier arte marcial es un conocedor profundo del sistema, que ha alcanzado las más altas cotas marciales. En definitiva, un maestro. Pero todos sabemos que no es así. Empleando el símil de la carpintería, el Cinturón Negro no tiene nada que ver con ser un maestro carpintero, sino más bien con el aprendiz que sabe cortar con el serrucho, que puede clavar una puntilla, y que dispone de las habilidades necesarias para empezar a aprender el oficio, pero que aún no sabe fabricar un mueble. Un Cinturón Negro no es un artista marcial completo, es un primer paso de un proyecto de artista marcial que echa a andar.

2. A mayor grado, mayor nivel técnico

Pues, en los grados más altos, desde luego que no. El grado no representa solamente el nivel técnico. Al principio, en cinturones bajos, es posible. En estos casos la técnica puede ser el ámbito más importante del examen, y el color del cinturón reflejará en buena medida la capacidad técnica, aunque hay otras cosas. Pero según avanzamos, y especialmente a partir de grados como 4º o 5º Dan, el nivel técnico puede presuponerse, puesto que no se habría llegado hasta ahí sin él. En general, además de la técnica se tienen en cuenta otros factores, como la dedicación al arte en cuestión, los conocimientos adquiridos durante los años de práctica, la trayectoria como artista marcial y como profesor (si la hubiera), etc. Además hay que señalar que, normalmente, a mayor grado más edad y por tanto menos facultades físicas, que repercuten en la técnica. Es muy probable que un 3er Dan de 25 años exhiba una técnica más precisa que un 8º Dan de 80 años. ¿O no? Por tanto recuerda: cuando veas a algún maestro con un alto grado ejecutando técnicas y alguien te diga “no tiene nivel para ser 6º Dan, un 3er. Dan es mejor”, deberías preguntarte de qué estás hablando realmente.

3. Los grados “oficiales” son los que tienen valor real

Se habla de que los grados federativos son oficiales. Y es cierto. Tienen validez en oposiciones, promoción dentro de las administraciones públicas, etc. Están avalados por las federaciones deportivas correspondientes o los entes deportivos gubernamentales de cada país. Y ésta es la clave: federaciones deportivas y los entes deportivos gubernamentales. Las artes marciales, para muchos, no son un deporte. Y existe cierta incongruencia en que un ente deportivo otorgue grados marciales. Además, el ámbito territorial de estos diplomas “oficiales” es únicamente nacional. Por ejemplo, si un karateka español con un 4ºDan por la Federación Española de Karate va a Japón, podrá pedir a la Federación Japonesa una convalidación de su grado allí, pero tal vez no se lo reconozcan. O le reconozcan solamente el 1er Dan. Hay convenios con algunos países, pero no es nada universal, ni mucho menos.

Por otro lado, la falta de regularización permite que una asociación otorgue sus propios grados, con validez solamente en el seno de esta organización, pero que también serán “oficiales” si la asociación está debidamente registrada. Probablemente no servirán para obtener puntos en unas oposiciones, pero tienen todo el valor que el practicante quiera darles. Para un artista marcial, puede tener mucho más valor un grado reconocido por un maestro de prestigio internacional que por un tribunal federativo.

Y todo ello sin nombrar aquellas artes marciales que no se encuentran incluidas como disciplina asociada a ninguna federación, lo que imposibilita la obtención de un diploma oficial. ¿Quién otorga los grados “oficiales” de Krav Maga? ¿Los cinturones y danes de Aikido no tienen validez?.

Ojo, hablamos de grados, no de titulaciones de enseñanza. Éstas ya han sido reguladas por el estado y solamente pueden ser otorgadas por la administración pública.

4. Un alto grado es un buen maestro

O no. Un buen maestro suele ser un alto grado, pero no lo es necesariamente. Del mismo modo, un alto grado puede ser un buen maestro, pero también puede no serlo.

Ser un buen maestro seguramente requiere del nivel técnico, de conocimiento y experiencia marcial que puede asociarse a un grado alto, pero también de cualidades que nada tiene que ver directamente con las artes marciales: vocación de enseñar, habilidades de comunicación y capacidad para dirigir un proceso de aprendizaje. No todo el mundo sabe transmitir sus conocimientos, su experiencia, sus sensaciones, ni inculcar los valores por los que se rige su vida. Los que sí saben hacerlo… esos son los buenos maestros.

En definitiva, podemos decir sin temor a equivocarnos que los grados tienen el valor que les queramos dar, pero el que manda de verdad es el tatami. La manera de comportarse, la comprensión de la práctica, la ejecución de la técnica y lo que uno transmite en el tatami; es imposible sustituir todo esto por un diploma, un carnet o un cinturón de colores.

Teniendo en cuenta todos estos factores… ¿a quién le importa el grado?.

martes, 18 de julio de 2017

Aikido: Cuerpo y Alma de Uke


Aikido: Cuerpo y Alma de Uke

por: Shoji Seki Shihan.

Tomado de:

http://aikidoencordoba.blogspot.com.co/2012/06/aikido-cuerpo-y-alma-de-uke.html

 


 

La mitad de Keiko (La práctica) en Aikido consiste en ser Uke. De acuerdo a que tan buen Uke seamos, la calidad de la práctica será muy diferente. Le preguntamos a un Shihan  del Honbu Dojo en qué debemos ser cuidadosos durante el entrenamiento con el fin de tener una práctica fructífera:

 

Shoji Seki Sensei: En la práctica del Aikido, el buen logro de una técnica es el resultado, no sólo del movimiento de Nage, sino de una labor conjunta entre Nage y Uke. ¿Por qué digo esto? porque es sumamente difícil alcanzar el movimiento en el primer intento. Tori hace la práctica, uke responde con suavidad, y así una y otra vez. De esta manera Tori avanzará poco a poco hasta logar hacer el movimiento ideal.

Por lo tanto, yo busco siempre que el principiante se acostumbre a ser lanzado. Esto normalmente no es una experiencia agradable, ser derribado y lanzado por alguien, pero es necesario aprender a  disfrutarlo para poder continuar con la práctica.

Para esto, Nage debe tener cuidado de lanzar al principiante sin espantarlo. El instructor tiene que observar el comportamiento de los estudiantes cuidadosamente, y si este llega a ser peligroso, debe corregir de forma adecuada. La responsabilidad del instructor en este punto es muy importante.

Para el principiante, es importante recordar el movimiento de las técnicas de tan pronto como sea posible. Cuando alguien le dice cómo debe caer, el principiante no puede entender por qué es necesario caer de esta o aquella forma. Cuando se empieza a  entender la relación entre la caída y la técnica, entonces es fácil de adivinar qué tipo de ukemi es el que se necesita. "Caer por caer" no ayuda en los progresos de la técnica de Ukemi.

A medida que progresan los entrenamientos, es necesario hacerse capaz de tomar ukemi de diferentes clases de tori, con potencias y velocidades distintas. Debido a que Uke no puede existir sin el movimiento de Nage, Uke debe moverse sin bloquear ni fingir el movimiento. Uke debe adaptar su movimiento a cada ocasión. Todo esto se relaciona con el método que se use en la práctica. La práctica no será buena si Uke intenta aferrarse demasiado, puesto que en Aikido practicamos técnicas predefinidas, el movimiento siguiente siempre es conocido y esto hace fácil bloquear. Esto no conduce a un buen progreso a menos que su objetivo sea hacer frente y derribar, pero para adquirir un buen movimiento de Aikido esto no funciona.

Con frecuencia veo gente bloqueando y obstruyendo el movimiento de tori, y pretender que con eso se le ayuda y se le está enseñando. Esta no es una buena manera de practicar. Para la práctica lo más conveniente es ser uke en silencio y sin pretender dar instrucciones. El estudiante va a al dojo a practicar y no a dar cátedra.

Un practicante hábil puede aprender varias técnicas en un día, pero sólo el procedimiento de efectuarla. Aunque usted conozca el procedimiento de una técnica, no conocerá el sentimiento y la sensación correcta de esta sin ser uke. Acumulando experiencia con toris experimentados y principiantes se aprende a sentir, como uke, cuando una técnica estuvo bien ejecutada y cuando no. Ser un uke firme pero respetuoso saca a relucir lo mejor de cada nage. De esta manera, si uke aprende a sentir cuando una técnica estuvo bien ejecutada, tratará de realizarla de esta manera cuando deba ser nage. La repetición y la acumulación de estos procesos debe ser la esencia de la práctica diaria.

Puntos importantes que deben ser considerados por Uke:

1.  Uke es la parte ofensiva.

Sujetar a nage o hacerle movimientos de corte son maniobras ofensivas. Nage no puede bloquear un ataque si no hay nada que bloquear y un uchi que no llega a la cabeza es una tontería.

Al momento de atacar en necesario ser firme y mantener buena postura. No hay manera de empezar a atacar con una distancia inadecuada, una mala sincronía o en una posición de desequilibrio.

Uke debe caer por la fuerza de Nage. No haga Ukemi sin sentir la fuerza de Nage.

2. Al sujetar la mano utilizar todos los dedos.

Un agarre que solo use el pulgar y el índice se romperá con facilidad. Uke debe agarrar con firmeza con toda su mano, así el movimiento de nage no romperá el agarre y uke se moverá siguiéndolo.

3. ¿Cambiar la fuerza de sujeción durante la técnica?

Cuando Nage se está moviendo durante la técnica, y Uke cambia la fuerza de sujeción, el movimiento de Nage es perturbado. Puede mantenerla fuerte o suave, pero mantenga la misma dirección con la fuerza y siga el movimiento del Nage. Si cambia la fuerza de sujeción, no sólo perturbará el movimiento de Nage, sino también su propia capacidad para reaccionar a la técnica.

4.  Recibir el movimiento con todo el cuerpo.

No se debe detener el movimiento centrando la fuerza en el hombro o el brazo. A menudo veo,  en el caso de Katate-Dori o Ryote-Dori, a la gente reducir el movimiento al codo o la muñeca. Se debe transmitir la fuerza desde el punto de contacto a todo el cuerpo. Aunque su cuerpo sea más grande que el de Nage se debe recibir la fuerza con todo el cuerpo.

5. Mantener algún contacto visual con el punto de contacto de Nage.

Cuando se es uke se debe procurar mantener el punto de contacto de las manos con nage delante de los ojos. No mirándolo directamente sino manteniéndolo dentro del campo visual. Si la cabeza no apunta al lugar correcto quiere decir que no se está en guardia y esto no es marcial. Si la mirada se fija en la dirección de la caída seguramente la adelantaremos y nos estaremos tirando sin esperar la proyección, en cambio si la mirada busca el punto de contacto con nage el centro del cuerpo la seguirá.

6. No ser un uke perezoso.

Ser uke perezoso significa, por ejemplo, hacer de Uke para Shiho-nage pensando de antemano en el Shiho-nage y moverse por sí mismo, y no por la fuerza de Nage. En ese caso, si Nage cambia la técnica uke no puede seguir. No sea un uke perezoso en ningún caso. No ser un perezoso lo ayudará a  pulir su sentimiento.

Recuerdos personales como Uke.

Cuando empecé a ser instructor, estuve siempre preparado para hacer de Uke en el caso de que un instructor de mayor rango me llamara. La impresión de ser Uke para cada instructor es muy diferente. Y todavía recuerdo esas impresiones.

Hice un montón de veces de Uke para Kisaburo Osawa Sensei (9° Dan). No puedo expresarlo con precisión, pero no existía colisión en sus movimientos, y cuando tenía que hacer de Uke me sentía purificado.

Por supuesto estas tomas de Ukemi no eran cosa fácil. No se sabe cuál es la técnica que viene y  es necesario poder responder a cualquier movimiento. Pero toda esta experiencia con instructores de alto rango se encuentra aún en mi memoria y es muy importante para mí. Es por esto que me ocupo de lanzar y lanzar a mis estudiantes tanto como sea posible.

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Traducción: JoseGregorio

 

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