miércoles, 24 de noviembre de 2010

Traducción del discurso de Steve Jobs “Tienen que encontrar eso que aman”

Traducción del discurso de Steve Jobs
Discurso que Steve Jobs, CEO de Apple Computer y de Pixar Animation Studios, dictó el 12 de Junio de 2005 en la ceremonia de graduación de la Universidad de Stanford.


 “Tienen que encontrar eso que aman”

Me siento honrado de estar con ustedes hoy en su ceremonia de graduación en una de las mejores universidades del mundo. Yo nunca me gradué de una universidad. La verdad sea dicha, esto es lo más cerca que he estado de una graduación. Hoy deseo contarles tres historias de mi vida. Eso es. No es gran cosa. Sólo tres historias.

La primera historia se trata de conectar los puntos
Me retiré del Reed College después de los primeros 6 meses y seguí yendo de modo intermitente otros 18 meses o más antes de renunciar de verdad. Entonces ¿por qué me retiré?.
Comenzó antes de que yo naciera. Mi madre biológica era joven, estudiante de universidad graduada, soltera, y decidió darme en adopción. Ella creía firmemente que debía ser adoptado por estudiantes graduados. Por lo tanto, todo estaba arreglado para que apenas naciera fuera adoptado por un abogado y su esposa; salvo que cuando nací, decidieron en el último minuto que en realidad deseaban una niña. De ese modo, mis padres que estaban en lista de espera, recibieron una llamada en medio de la noche preguntándoles: “Tenemos un niño no deseado; ¿lo quieren?”. Ellos dijeron “Por supuesto”. Posteriormente, mi madre biológica se enteró que mi madre nunca se había graduado de una universidad y que mi padre nunca se había graduado de la enseñanza media. Se negó a firmar los papeles de adopción definitivos. Sólo cambió de parecer unos meses más tarde cuando mis padres prometieron que algún día yo iría a la universidad.
Luego a los 17 años fui a la universidad. Sin embargo, ingenuamente elegí una universidad casi tan cara como Stanford y todos los ahorros de mis padres de clase obrera fueron gastados en mí matrícula. Después de 6 meses yo no era capaz de apreciar el valor de lo anterior. No tenía idea de lo que quería hacer con mi vida y no tenía idea de la manera en que la universidad me iba a ayudar a deducirlo. Y aquí estaba yo, gastando todo el dinero que mis padres habían ahorrado durante toda su vida. Así que decidí retirarme y confiar en que todo iba a resultar bien. Fue bastante aterrador en ese momento, pero mirando hacia atrás fue una de las mejores decisiones que tomé. Apenas me retiré, pude dejar de asistir a las clases obligatorias que no me interesaban y comencé a asistir irregularmente a las que se veían interesantes.
No todo fue romántico. No tenía dormitorio, dormía en el piso de los dormitorios de amigos, llevaba botellas de Coca Cola a los depósitos de 5 centavos para comprar comida y caminaba 11 kilómetros, cruzando la ciudad todos los domingos en la noche para conseguir una buena comida a la semana en el templo Hare Krishna. Me encantaba. La mayor parte de las cosas con que tropecé siguiendo mi curiosidad e intuición resultaron ser inestimables posteriormente. Les doy un ejemplo: en ese tiempo Reed College ofrecía quizás la mejor instrucción en caligrafía del país. Todos los afiches, todas las etiquetas de todos los cajones estaban bellamente escritos en caligrafía a mano en todo el campus. Debido a que me había retirado y no tenía que asistir a las clases normales, decidí tomar una clase de caligrafía para aprender. Aprendí de los tipos serif y san serif, de la variación de la cantidad de espacio entre las distintas combinaciones de letras, de lo que hace que la gran tipografía sea lo que es. Fue hermoso, histórico, artísticamente sutil de una manera en que la ciencia no logra capturar, y lo encontré fascinante.
Nada de esto tenía incluso una esperanza de aplicación práctica en mi vida. No obstante, diez años después, cuando estaba diseñando la primera computadora Macintosh, todo tuvo sentido para mí. Y todo lo diseñamos en la Mac. Fue la primera computadora con una bella tipografía. Si nunca hubiera asistido a ese único curso en la universidad, la Mac nunca habría tenido tipos múltiples o fuentes proporcionalmente espaciadas. Además, puesto que Windows sólo copió la Mac, es probable que ninguna computadora personal la tendría. Si nunca me hubiera retirado, nunca habría asistido a esa clase de caligrafía, y las computadoras personales no tendrían la maravillosa tipografía que tienen. Por supuesto era imposible conectar los puntos mirando hacia el futuro cuando estaba en la universidad. Sin embargo, fue muy, muy claro mirando hacia el pasado diez años después.
Reitero, no pueden conectar los puntos mirando hacia el futuro; solamente pueden conectarlos mirando hacia el pasado. Por lo tanto, tienen que confiar en que los puntos de alguna manera se conectarán en su futuro. Tienen que confiar en algo – su instinto, su destino, su vida, su karma, lo que sea. Esta perspectiva nunca me ha decepcionado, y ha hecho la diferencia en mi vida.

La segunda historia es sobre amor y pérdida
Yo fui afortunado – descubrí lo que amaba hacer temprano en la vida. Woz y yo comenzamos Apple en el garage de mis padres cuando tenía 20 años. Trabajamos duro y en 10 años Apple había crecido a partir de nosotros dos en un garage, transformándose en una compañía de US$2 mil millones con más de 4.000 empleados. Recién habíamos presentado nuestra más grandiosa creación – la Macintosh – un año antes y yo recién había cumplido los 30. Y luego me despidieron. ¿Cómo te pueden despedir de una compañía que comenzaste? Bien, debido al crecimiento de Apple contratamos a alguien que pensé que era muy talentoso para dirigir la compañía conmigo, los primeros años las cosas marcharon bien. Sin embargo, nuestras visiones del futuro empezaron a desviarse y finalmente tuvimos un tropiezo. Cuando ocurrió, la Junta del Directorio lo respaldó a él. De ese modo a los 30 años estaba afuera. Y muy publicitadamente fuera. Había desaparecido aquello que había sido el centro de toda mi vida adulta, fue devastador.
Por unos cuantos meses, realmente no supe qué hacer. Sentía que había decepcionado a la generación anterior de empresarios – que había dejado caer el testimonio cuando me lo estaban pasando. Me encontré con David Packard y Bob Noyce e intenté disculparme por haberlo echado a perder tan estrepitosamente. Fue un absoluto fracaso público e incluso pensaba en alejarme del valle. No obstante, lentamente comencé a entender algo – Yo todavía amaba lo que hacía. El revés ocurrido con Apple no había cambiado eso ni un milímetro. Había sido rechazado, pero seguía enamorado. Y así decidí comenzar de nuevo.
En ese entonces no lo entendí, pero sucedió que ser despedido de Apple fue lo mejor que podía haberme pasado. La pesadez de ser exitoso fue reemplazada por la liviandad de ser un principiante otra vez, menos seguro de todo. Me liberó para entrar en uno de las etapas más creativas de mi vida. Durante los siguientes cinco años, comencé una compañía llamada NeXT, otra compañía llamada Pixar, y me enamoré de una asombrosa mujer que se convirtió en mi esposa. Pixar continuó y creó la primera película en el mundo animada por computadora, Toy Story, y ahora es el estudio de animación más exitoso a nivel mundial. En un notable giro de los hechos, Apple compró NeXT, regresé a Apple y la tecnología que desarrollamos en NeXT constituye el corazón del actual renacimiento de Apple. Además, con Laurene tenemos una maravillosa familia. Estoy muy seguro de que nada de esto habría sucedido si no me hubiesen despedido de Apple. Fue una amarga medicina, pero creo que el paciente la necesitaba. En ocasiones la vida te golpea con un ladrillo en la cabeza. No pierdan la fe. Estoy convencido que lo único que me permitió seguir fue que yo amaba lo que hacía. Tienen que encontrar eso que aman. Y eso es tan válido para su trabajo como para sus amores. Su trabajo va a llenar gran parte de sus vidas y la única manera de sentirse realmente satisfecho es hacer aquello que creen es un gran trabajo. Y la única forma de hacer un gran trabajo es amando lo que hacen. Si todavía no lo han encontrado, sigan buscando. No se detengan. Al igual que con los asuntos del corazón, sabrán cuando lo encuentren. Y al igual que cualquier relación importante, mejora con el paso de los años. Así que sigan buscando hasta que lo encuentren. No se detengan.

La tercera historia es sobre la muerte
Cuando tenía 17 años, leí una cita que decía algo parecido a “Si vives cada día como si fuera el último, es muy probable que algún día hagas lo correcto”. A mí me impresionó y desde entonces, durante los últimos 33 años, me miro al espejo todas las mañanas y me pregunto: “Si hoy fuera en último día de mi vida, ¿querría hacer lo que estoy a punto de hacer hoy?” Y cada vez que la respuesta ha sido “No” por varios días seguidos, sé que necesito cambiar algo.
Recordar que moriré pronto constituye la herramienta más importante que he encontrado para ayudarme a decidir las grandes elecciones de mi vida. Porque casi todo – todas las expectativas externas, todo el orgullo, todo el temor a la vergüenza o al fracaso – todo eso desaparece a las puertas de la muerte, quedando solamente aquello que es realmente importante. Recordar que van a morir es la mejor manera que conozco para evitar la trampa de pensar que tienen algo que perder. Ya están desnudos. No hay ninguna razón para no seguir a su corazón.
Casi un año atrás me diagnosticaron cáncer. Me hicieron un scanner a las 7:30 de la mañana y claramente mostraba un tumor en el páncreas. Yo ni sabía lo que era el páncreas. Los doctores me dijeron que era muy probable que fuera un tipo de cáncer incurable y que mis expectativas de vida no superarían los tres a seis meses. Mi doctor me aconsejó irme a casa y arreglar mis asuntos, que es el código médico para prepararte para la muerte. Significa intentar decirle a tus hijos todo lo que pensabas decirles en los próximos 10 años, decirlo en unos pocos meses. Significa asegurarte que todo esté finiquitado de modo que sea lo más sencillo posible para tu familia. Significa despedirte.
Viví con ese diagnóstico todo el día. Luego al atardecer me hicieron una biopsia en que introdujeron un endoscopio por mi garganta, a través del estómago y mis intestinos, pincharon con una aguja mi páncreas y extrajeron unas pocas células del tumor. Estaba sedado, pero mi esposa, que estaba allí, me contó que cuando examinaron las células en el microscopio, los doctores empezaron a llorar porque descubrieron que era una forma muy rara de cáncer pancreático, curable con cirugía. Me operaron y ahora estoy bien.
Fue lo más cercano que he estado a la muerte y espero que sea lo más cercano por unas cuantas décadas más. Al haber vivido esa experiencia, puedo contarla con un poco más de certeza que cuando la muerte era un útil pero puramente intelectual concepto:
Nadie quiere morir. Incluso la gente que quiere ir al cielo, no quiere morir para llegar allá. La muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y es como debe ser porque la Muerte es muy probable que sea la mejor invención de la Vida. Es el agente de cambio de la Vida. Elimina lo viejo para dejar paso a lo nuevo. Ahora mismo, ustedes son lo nuevo, pero algún día, no muy lejano, gradualmente ustedes serán viejos y serán eliminados. Lamento ser tan trágico, pero es muy cierto.
Su tiempo tiene límite, así que no lo pierdan viviendo la vida de otra persona. No se dejen atrapar por dogmas – es decir, vivir con los resultados del pensamiento de otras personas. No permitan que el ruido de las opiniones ajenas silencien su propia voz interior. Y más importante todavía, tengan el valor de seguir su corazón e intuición, que de alguna manera ya saben lo que realmente quieren llegar a ser. Todo lo demás es secundario.
Cuando era joven, había una asombrosa publicación llamada The Whole Earth Catalog, que era una de las biblias de mi generación. Fue creada por un tipo llamado Steward Brand no muy lejos de aquí en Menlo Park, y la creó con un toque poético. Fue a fines de los 60, antes de las computadoras personales y de la edición mediante microcomputadoras, por lo tanto, en su totalidad estaba editada usando máquinas de escribir, tijeras y cámaras polaroid. Era un tipo de Google en formato de edición económica, 35 años antes de que apareciera Google: era idealista y rebosante de hermosas herramientas y grandes conceptos.
Steward y su equipo publicaron varias ediciones del The Whole Earth Catalog, y luego cuando seguía su curso normal, publicaron la última edición. Fue a mediados de los 70 y yo tenía la edad de ustedes. En la tapa trasera de la última edición, había una fotografía de una carretera en el campo temprano en la mañana, similar a una en que estarían haciendo dedo si fueran así de aventureros. Debajo de la foto decía: “Manténganse hambrientos. Manténganse descabellados”. Fue su mensaje de despedida al finalizar. Manténganse hambrientos. Manténganse descabellados. Siempre he deseado eso para mí. Y ahora, cuando se gradúan para empezar de nuevo, es lo que deseo para ustedes.
Permanezcan hambrientos. Permanezcan descabellados.

Muchas gracias.


sábado, 6 de noviembre de 2010

BIOGRAFÍA DE HARVEY KONIGSBERG

BIOGRAFÍA DE HARVEY KONIGSBERG

 
Imagen Tomada de la página NY Aikikai

Harvey Konigsberg nació en la ciudad de Nueva York en 1940. Cursó sus estudios en la Universidad de Nueva York y en la Universidad de Miami (Florida). Actualmente vive en Woodstock, Nueva York. Desde muy joven le atrajo el arte y el boxeo y desarrolló un profundo amor por ambos. De adolescente empezó su enseñanza en el arte, y a entrenarse convirtiéndose en alumno del “arte suave” del boxeo. Pero su carrera artística floreció casi desde el principio, con muchas horas de dedicación en su estudio de pintor. El resultado fue que tenía cada vez menos tiempo para el boxeo. Después, en 1965, Harvey asistió a su primera clase de Aikido con Yamada Sensei en el New York Aikikai y desde entonces ha encontrando tiempo para entrenar y dar clases allí. De hecho fue un alumno tan dedicado y talentoso que obtuvo el rango de séptimo Dan en Diciembre de 2000, ingresando al selecto grupo de aproximadamente veinte instructores no japoneses que ostentan este rango. Ha montado numerosas exposiciones de sus cuadros en prestigiosas galerías y museos de los Estados Unidos. Ha impartido seminarios en los campamentos regionales de verano y de invierno de los Estados Unidos patrocinados por la Federación de Aikido de este país (USAF) y ha ejercido como instructor en seminarios en Norte y Suramérica. El vínculo de Harvey con el New York Aikikai y la USAF sigue siendo fuerte y ha sido director de ambas organizaciones. En la década de los ochenta Harvey estableció oficialmente el Woodstock Aikido, donde es Instructor Jefe.


Entrevista a Harvey Konigsberg

Esta entrevista fue realizada por Michelle Feilen y Francisco Manchón (www.aikifeilen.com) para la revista "Cinturón Negro - Budo Internacional", Publicada en el 2001. Con la colaboración de David Smillow, Woodstock Aikido

Traducción al castellano: Javier L. Domínguez, New York Aikikai

 Imagen Tomada de la página http://www.harveykonigsberg.com


1. ¿Cómo fue tu introducción al Aikido?

En 1965, yo tenía un piso en Manhattan, en la ciudad de Nueva York. Un amigo mío que entrenaba Aikido me llevó al New York Aikikai. Yamada Sensei era el Instructor -Jefe y había invitado a Tohei Sensei para enseñar con él. Lo que vi,  me sorprendió e hizo que quisiera empezar a entrena inmediatamente. Otro amigo – un ex-boxeador profesional que nos visitaba de Baltimore – vino también para mirar la clase, y estuvo muy impresionado por lo que vio. Él me dijo que cuando empezara a practicar, debía agarra al instructor tan fuerte como pudiera para luego describirle a mi amigo cómo se sentía la técnica. Yo empecé a entrenar y, cada vez que agarraba al instructor así de fuerte, terminaba en el tatami. No podía entender cómo eso podía pasar una y otra vez. Yo me ponía de pie, diciendo algo como, “No estaba listo. Déjame intentar de nuevo”. Pero terminaba inmediatamente de regreso sobre el tatami.

2. ¿Cuándo te empezó a interesar el arte? Y ¿cuándo decidiste hacer del arte tu profesión?

Para cuando yo tenía tres años, ya había empezado a dibujar, así que estuve interesado en el arte desde el principio. Sin embargo, mi familia me desanimó a seguir el arte como una carrera. Ellos querían que yo me concentrara en algo más práctico, como medicina o leyes. Pero siendo una persona determinada – y clara acerca de lo que me gustaba – hice del arte mi primera prioridad. En la Universidad, estudié con Eugene Massin, quien había regresado justamente de un año sabático en España. El año era 1958. Gene fue la persona con más influencia en mi vida como artista. No es sólo un gran pintor, sino que fue la primera persona en apoyarme 100% en mis esfuerzos de convertirme en un artista de manera profesional. Gene me invitó a ser uno de sus aprendices. Yo lo miraba trabajar día a día y supe que esa era la vida que yo quería para mí.

3. Muchas de tus pinturas muestran movimientos y acción. ¿Cómo ha influenciado el Aikido a tu pintura?

Siempre he estado fascinado por la acción: cuerpos en movimiento. Lo que crea al movimiento, lo que resulta de él, y las tensiones implícitas en él son todos sujetos con los que trato en mi trabajo. Cuando era joven, me atraía el boxeo por la libertad y espontaneidad del movimiento. Me atraía tanto que en esa época yo pensaba convertirme en un boxeador profesional. Entrené muy duro anticipándome a esto, sin embargo los aspectos físicos y comerciales del boxeo no se ajustaban a mi naturaleza. Cuando empecé a entrenar Aikido, unos pocos años después, encontré la misma espontaneidad de movimiento, pero con mucha más libertad. El Aikido, en cambio, ha influenciado mi pintura con el uso de técnicas que emanan del centro, produciendo pinceladas libres y abiertas. Además, la naturaleza dinámica del Aikido ha hecho de sus técnicas poderosos sujetos de mi pintura.

4. ¿Qué intentas transmitir a través de tu arte?

Básicamente, pinto lo que me emociona. La transmisión de esa energía inicial es hacia mí mismo primero: si tiene éxito en conmoverme, entonces tengo confianza que comunicaré esa emoción al observador. Uno de mis requisitos para una pintura es que tenga una vida propia. Una pintura debe respirar, vibrar, brillar. Similarmente, uno de los aspectos interesantes del Aikido es la conexión y comunicación que se crea entre las personas. Como en la pintura – en la que te comunicas contigo mismo al principio – en Aikido, para tener un impacto en tu compañero, debes alinearte contigo mismo primero. Todo en arte y Aikido empieza con este proceso de centralización.

5. ¿Cuál es la modalidad que usas actualmente para vender tus pinturas?

Habiendo tenido más de 20 exhibiciones personales de mi trabajo así como haber sido presentado en muchas galerías, siempre estuve un poco frustrado de cuán limitado era eso. No mucha gente puede ver mis pinturas en un momento dado. Pero ahora, con la Internet, mi arte está disponible para todos, a cualquier momento que ellos quieran verlo. Por ejemplo, una serie de mis trabajos en Aikido es mostrada en http://www.aikidoonline.com/art_gallery.php. Basado en el éxito de este sitio de Internet, estoy explorando en hacer más disponible mi trabajo, en línea (http://www.harveykonigsberg.com ).

6. ¿Qué intentas transmitir a tus estudiantes de Aikido?

Trato de dar a mis estudiantes las mismas enseñanzas que mi maestro – Yamada Sensei – me dio, es decir, desarrollar nuestra propia habilidad personal de manera natural y espontánea a través de la práctica armoniosa y dinámica de las técnicas tradicionales del Aikido.

7. ¿Por qué no enseñas pintura o dibujo?

Básicamente, yo no sigo las reglas tradicionales del arte, así que no estoy interesado en enseñarlas. Para mí, la pintura es una cuestión de sensaciones y sentimientos, y esto es, para mí, muy difícil de comunicar en el ambiente de un salón de clase.

8. ¿Cómo piensas que tu práctica de Aikido ha cambiado con el tiempo? Y
¿Cuán diferente es tu arte ahora?

Cuando empecé a practicar Aikido en 1965, yo tenía 25 años. Ahora tengo 61. Durante este tiempo, mi energía física ha cambiado. No tengo el mismo nivel de fuerza muscular que tenía cuando era joven, sin embargo, a través del refinamiento de la técnica, mi energía es usada mucho más eficientemente. El resultado no es sólo una técnica mucho más poderosa, sino también una práctica más jovial. Ya que el arte es una búsqueda personal, su progresión a través de los años ha sido más sutil. Si tuviese que caracterizar este cambio, yo diría que he llegado a ser más libre en lo que quiero expresar en una pintura.

9. ¿Qué maestro del Aikido te ha influenciado más?

Yamada Sensei. Él fue mi maestro original, y yo todavía entreno bajo él cada semana en el New York Aikikai.

10. En tu opinión, ¿Cuál es el aspecto más importante de una clase con un Shihan? ¿La técnica? ¿El poder? ¿La espiritualidad?

Estos son inseparables. Dar énfasis a uno sobre los otros es una aproximación dual al entrenamiento que crea una experiencia sin balance. La técnica sin espíritu es mecánica y muerta. El poder sin técnica es destructivo. La espiritualidad sin poder es impotente.

11. ¿Cuál consideras tu carrera principal, el arte o el Aikido?

Ambas son importantes en mi vida, el Aikido me ha dado la oportunidad de seguir mi arte en mis propios términos.



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