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martes, 29 de agosto de 2017

Seiza en Aikido


Seiza en Aikido

Tomado de:


http://www.aikidoenlinea.com/blog/seiza-en-aikido/

 



 

Un tema muy importante y muy desatendido en la práctica diaria es cómo un aikidoka debe sentarse en seiza. Aunque cada escuela, línea y tradición tiene sus propias costumbres y manerismos, la forma correcta de trabajar seiza en el aikido es la misma que la forma correcta de trabajar de pie: siguiendo los principios de hanmi, hitoemi, kenkagoshi… roppo.

Al sentarnos en seiza no debemos cruzar los pies uno sobre otro; esto crearía una importante vulnerabilidad ante ataques de cualquier tipo. En ushiro-waza, a uke le bastaría con pisar con uno de sus pies ambos pies nuestros; todo lo demás sería adorno. En mae-waza (suwari-waza, hanmi-handachi-waza…) cualquier movimiento sería extremadamente lento; cualquier ataque de uke sería inmediatamente efectivo. Ni siquiera debemos cruzar los dedos pulgares como se hace en distintas líneas o tradiciones. Y por la misma razón.

Al sentarnos en seiza debemos tener los dedos pulgares tocándose entre sí, pero sin superponerse. Los talones separados, creando un hueco donde meter nuestro o-shiri (nuestro trasero), de manera que los talones flanqueen nuestro cojín. De esta manera nuestro centro está lo más cerca posible del suelo, creando estabilidad sin menoscabo de la movilidad. Esto es muy importante.

Nuestras rodillas no deben encontrarse juntas; esto de nuevo limitaría nuestra estabilidad y movilidad. Las rodillas deben estar separadas de manera que formemos un triángulo equilátero con ellas. Separarlas más, aun cuando nos daría mayor estabilidad, sería un serio problema para nuestra movilidad. Aunque cada cuerpo es diferente, la regla general sería la del triángulo equilátero.

Si lo analizamos de manera geométrica, un triángulo equilátero muestra una apertura de 60º. Esto nos da la capacidad de salir de manera diagonal (y de manera inmediata) a 30º de la línea de ataque, o directamente contra él (si anticipamos), o armonizándonos con él (si llegamos tarde). Esto es el principio de roppo, las seis direcciones. Además nos permite desplazarnos en seiza, no en shikko (aunque por supuesto existe esta posibilidad y esta posición no la niega – sobre esto podemos hablar en otro momento).

viernes, 27 de diciembre de 2013

Entrevista con Sugano Sensei

Entrevista con Sugano Sensei

Seiichi Sugano, 8º Dan, Shihan



Sensei, usted ha dicho que el Aikido está hecho de círculos, cuadrados y triángulos. ¿Podría usted explicar?

Estas son figuras simbólicas que se relacionan directamente con los aspectos técnicos de Aikido. Los triángulos generalmente representan la postura o posición de hanmi. Un cuadrado es perfecto porque cada esquina debe ser de 90 grados. Los cuadrados representan la precisión, debes tener exactitud para hacer un cuadrado. En cualquier técnica, la meta que buscas es tener exactitud y precisión. El círculo representa el movimiento. Estos tres elementos abarcan cada técnica de Aikido.

¿Hasta ukemi?

Sí. Ukemi es parte de Aikido.

Sensei, su estilo de Aikido crea mucha energía. ¿Eso es algo deliberado?

Sí. El sistema de Aikido está basado en interactuar con otros. Si no estás interactuando con la energía de la otra persona, no existe ningún sistema. El sistema existe para crear energía. Cuando yo enseño, estoy respondiendo a las respuestas de los alumnos.

¿Su enseñanza ha cambiado mucho?


Bueno, mi entendimiento de Aikido es tan diferente. Por otro lado, algunos podrían decir que iriminage es iriminage, pero internamente son muy diferentes. Es lo mismo con los alumnos, ellos están evolucionando constantemente. Es verdad que ikkyo es ikkyo, pero la comprensión interna es diferente. Es difícil de precisar. Cuando yo regresé a Bélgica, ellos me ven y dicen que me estoy moviendo más velozmente. Quizás consciente o inconscientemente, mi forma de usar mi cuerpo está cambiando y se está convirtiendo en algo más preciso técnicamente. Más exacto, más eficiente.

Sus clases son muy vigorosas. ¿Usted planifica que esto suceda?

El Aikido debe crear energía. Si solamente te enfocas en lo que ves en la forma física, tiendes a convertirte en algo estático. Nunca tengo algún plan para enseñar. Lo que sale es el resultado de mi experiencia, y mi conocimiento. No hay ninguna intención de guiar a alguien a cualquier dirección. Quiero que llegue espontáneamente.

¿Qué busca en su entrenamiento?

En el sentido tradicional, el entrenamiento en sí ya es un propósito. No tiene orientación hacia algún objetivo, es simplemente entrenamiento diario. Para mí, quizás, es más interno que lo meramente físico.

Estoy en búsqueda de algo, de alguna manera de comunicar mi experiencia a través del Aikido. O-Sensei tenía Omotokyo como su idioma para describir su proceso. Yo estudié Zazen intensivamente por tres años, pero en verdad lo utilicé como un método para aprender sobre la meditación. No quisiera mezclar Aikido y Zazen, no creo que sea lo apropiado. También estudié acupuntura, pero nunca fue mi intención tratar a las personas en realidad. Sin ciertos conocimientos intelectuales, no se puede describir el asunto.

¿Se considera un maestro? 

Bueno, las personas me siguen, así que supongo que soy un maestro, o un instructor.

Si no estuviese enseñando Aikido, ¿qué piensa que estaría haciendo?

Yo quería ser un periodista. Estaba interesado en involucrarme con los asuntos de la actualidad. Me gustaba la idea de moverme mucho por todas partes.

¿Echa de menos poder practicar?
En realidad no. Cuando voy a Japón siempre practico. Eso ayuda puramente al acondicionamiento físico.

¿Estaba en sus planes convertirse en un instructor de Aikido?

No, de ninguna manera. Algunos de nosotros nos encontramos en una situación única. En realidad no estábamos destinados a convertirnos en instructores de Aikido, solo que nos encontramos en esta posición o situación. No es como la gente que entrena por años y años y luego abren sus propios dojos. A nosotros fue por casualidad que estábamos en el lugar correcto en el momento correcto.

¿Le gusta su trabajo?

Todavía lo encuentro fascinante. Es por eso que continúo haciéndolo.

¿Le agradan sus alumnos?

Prefiero no utilizar el término “alumnos”. Prefiero ver a estas personas como personas, no como alumnos. Ver a una persona en el tatami como mi alumno tiene una sensación de posesión. Quiero evitar sentir ese tipo de sensación.

Usted ha dicho que considera el Aikido más como un desarrollo personal que un arte marcial.

Yo prefiero no describir el Aikido en la categoría de un arte marcial. Cuando O-Sensei creó el Aikido, rompió con todo concepto tradicional de artes marciales. Es así como se desarrolló el Aikido. Aikido no es para luchar sino para la armonía y el amor. Si observas las artes marciales desde un punto de vista occidental, son artes para luchar. En Japón, el Budo se conoce vagamente por involucrar aspectos mentales y espirituales. Pero aquí, las personas no lo ven así. O-Sensei creó el Aikido para romper y atravesar el concepto tradicional de artes marciales. Era algo sencillo, su idea, armonía con el universo. Se entrena técnicamente para ser eficiente y preciso. La precisión involucra sincronía y ritmo. Así que si entiendes que la sincronía y el ritmo crean un balance, entonces comenzarás a entender que es así como nosotros estamos perfectamente parados en la tierra. La Tierra tiene dos fuerzas perfectamente balanceadas: la rotación y la gravedad. Si entiendes ese balance o ese ritmo, entonces podrás comenzar a entender que somos parte del universo. Si sólo observas el Aikido como si fuese un arte marcial, para propósitos de ataque y defensa, nuestro entrenamiento estará limitado a estos propósitos.

Las artes marciales tradicionales siempre fueron transmitidas a través de un método estático, la forma de kata se transmitía sin cambios. O-Sensei rompió esa forma. Él se movía espontáneamente. El Aikido, la forma en que lo desarrolló O-Sensei, es más como los mejores aspectos de deportes. Los entrenadores enseñan la repetición de la técnica y de esa manera, el Aikido es como deporte. A la gente le gusta hacer una diferenciación entre deporte y arte marcial, como si el arte marcial fuese superior al deporte. Yo no lo veo así. Yo practico esgrima y lo veo como algo muy positivo, una gran manera de fomentar el desarrollo personal. En muchas maneras, los deportes están más abiertos que las artes marciales. Los logros técnicos en deportes son más exactos. Muchos deportes involucran el entrenamiento mental también, igual que en el Aikido. Los resultados son buenos. Obviamente sin embargo, el deporte tiene el aspecto de competencia y el Aikido no, y esa es la gran diferencia entre los dos.

¿Por qué ya no se habla del aspecto espiritual de Aikido?

El entrenamiento general no incluye eso. Puedes llegar a eso a través de la forma física. Entonces podrás ahondar tu búsqueda si estás interesado en hacerlo.

¿Qué consejo daría usted a las personas que estudian Aikido?


Cuando las personas llegan al Aikido, deben estar claras con la razón por la cual están viniendo a entrenar.


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